La hostia que nadie quiso ver venir.
No me gustan las notas de cata ni las calificaciones de añada. Me parecen frías, carentes de emoción y escritas por una persona aburrida y con ganas de aburrir.
Frías las notas de cata. Las añadas cada vez menos.
Prefiero utilizar metáforas. 2025 se puede resumir así:

8 de Marzo de 1996. Fue una añada muy tensa en la que hubo una violenta polimerización tanino-antociano entre Jesús Gil y Gil y el Gerente de la Sociedad Deportiva Compostela José González Fidalgo.
El primero es el tanino por su carácter astringente y el segundo el antociano porque acabo “colorao”.
Aquella añada tuvo mucho recorrido. Tanto es así que 2025 ha sido una copia.
En resumen, una bofetada que todos esperábamos pero donde nadie ha querido poner la cara.
Con estos mimbres el futuro se vuelve muy incierto. Más jodido aún cuando cada vez cultivamos mejores uvas y elaboramos mejores vinos.
Mira a tu alrededor, no eres el único que vive esta situación.
Bodegas llenas sacando vino como el que achica agua de un barco recreativo. Viticultores que plantan antes de la bofetada y que no saben vender. Porque siempre te han comprado la uva.
Al otro lado del ring, un consumidor que ya se aburre bastante en sus 8 horas de oficina sonriendo a su jefe y que no está para discursos enlatados.
¿Hay futuro?
Si, pero…
O mejor dicho: Si para.
Para los que sacan la cabeza de dentro de la cepa y salen ahí fuera. A comunicar, conectar y vender.
A seguir vivo en este juego de mesa cuyas normas nunca te has leído porque son aburridas como una nota de cata.
Si este texto te ha incomodado vas por buen camino. El siguiente paso está justo debajo.
Hay mucha tela que cortar y no será poda de respeto.
¡Ya casi estás!
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