Octubre de 2024. Hacía unas semanas que había empezado mi actividad como autónomo.
Esa noche, después de un día intenso de trabajo en bodega algo pasó por mi cabeza: «Joder, pero si yo tengo este libro traducido. Ahora que estoy solo tengo que darme a conocer. Me tengo que buscar la vida para publicarlo.»
Dos llamadas después empezamos a trabajar.
Con una editorial de autoedición «cualquiera» puede publicar un libro. Pero muy pocos llegamos hasta el final.